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Mensaje de Cuaresma

Queridos hermanos:

Hoy, Miércoles de Ceniza, la Iglesia nos reúne de nuevo bajo el signo austero y revelador de la ceniza, que recibimos sobre nuestra frente y nos recuerda nuestra fragilidad y nuestra condición de pecadores. Pero también, que estamos llamados a la reconciliación con los demás y con nosotros mismos y a la vida nueva en Cristo. Con este gesto sencillo y profundo comenzamos el tiempo litúrgico de la Cuaresma: cuarenta días de gracia que el Señor nos concede para preparar nuestro corazón para acoger el misterio central de nuestra fe: la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo.

Por eso, os invitamos a vivir este tiempo con intensidad, autenticidad y espíritu de conversión, desde el firme convencimiento de que no solo somos custodios de una tradición centrada en ofrecer una manifestación pública de fe durante la Semana Santa. Además, ante todo, somos una comunidad de fieles llamados a la santidad y a vivir con autenticidad los valores del Evangelio, para poder ofrecer un testimonio coherente de nuestra fe, no solo la tarde del Viernes Santo, sino todos los días del año.

La Iglesia nos propone, una vez más, los medios fundamentales para volver el corazón a Dios en este tiempo de preparación.

La oración, que nos invita a redescubrir el trato íntimo y confiado con el Señor. Por eso os animamos a intensificar en estos días la participación en la Eucaristía, la escucha atenta de la Palabra de Dios, el rezo del Santo Rosario y la adoración al Santísimo Sacramento. Especialmente en los cultos que tiene programada nuestra Hermandad. Que ante nuestros Sagrados Titulares encontremos momentos de silencio y contemplación, dejando que su mirada nos interpele y transforme. Sin oración, nuestra vida cristiana se vacía; con ella, todo cobra sentido y profundidad.

El ayuno y la abstinencia, que son expresión de renuncia y de un corazón que desea purificarse. No se trata únicamente de privarnos de alimento, sino de aprender a dominar nuestros impulsos, de despojarnos de aquello que nos aparta de Dios y de practicar la sobriedad. El verdadero ayuno nos hace más libres y nos ayuda a recordar lo necesitados que estamos de la Palabra de Dios.

La limosna, entendida como caridad, vivida con humildad, y como el servicio a los demás, nos anima a prestar nuestra mayor atención a los más necesitados. Nuestra Hermandad, que realiza una importante labor asistencial, debe ser reflejo del amor misericordioso de Cristo. Que cada uno de nosotros se pregunte en estos días qué puede ofrecer: tiempo, recursos, escucha, cercanía.

Como hermanos de una misma Hermandad, ante una sociedad que huye del sacrificio, estamos llamados a redescubrir el valor redentor del ofrecimiento y del esfuerzo cotidiano. Aceptar con paciencia las contrariedades, pedir perdón, reconciliarnos con quienes podamos estar distanciados y acudir al sacramento de la Confesión son gestos concretos que nos preparan para vivir de forma coherente y sincera los misterios de fe que celebraremos en la próxima Semana Santa. No tendría sentido acompañar externamente a nuestras imágenes en la estación de penitencia si antes no hemos recorrido interiormente nuestro propio camino de conversión.

Os animamos a que esta Cuaresma no pase de largo en nuestras vidas. Que no sea un tiempo más, sino una oportunidad real de crecimiento espiritual. Preparémonos con recogimiento, responsabilidad y fervor para dar público testimonio de nuestra fe. Para que, quienes nos contemplen, en cualquier momento de nuestra vida, vean en nosotros no solo la compostura del nazareno, sino la coherencia y autenticidad del cristiano.

Pidamos juntos al Espíritu Santo que ilumine nuestra mente, fortalezca nuestra voluntad y encienda nuestro corazón. Que Él nos conceda la gracia de vivir estos cuarenta días con fidelidad, perseverancia y alegría interior; que nos sostenga en el esfuerzo, nos levante en las caídas y nos conduzca renovados a la celebración gozosa de la Pascua.

Con mi afecto y oración por cada uno de vosotros.

Vuestro Hermano Mayor.

Eusebio Castañeda Sánchez
Jerez de la Frontera, Cuaresma de 2026.

Comunicado sobre la resolución del Parlamento Europeo sobre el aborto

Esta Hermandad y Cofradía de Nazarenos, reunida en Cabildo Ordinario de Oficiales, en el día de hoy, martes 23 de abril, festividad de San Jorge, quiere manifestar su absoluta repulsa a la resolución tomada por el Pleno del Parlamento Europeo el pasado 11 de abril, en la que se incluyó el aborto en la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea.

Esta Hermandad considera que dicha resolución está completamente en contra de los derechos de los no nacidos y constituye un grave ataque a la defensa de la vida, incumpliendo así el artículo 3 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, que recoge expresamente que “todo individuo tiene derecho a la vida…”. Y este derecho básico de toda persona debe ser protegido más que ningún otro, especialmente en las personas más vulnerables.

Esta Hermandad, como miembro de la Santa Madre Iglesia, se adhiere a sus principios en defensa de la vida humana “desde el momento de su concepción hasta su muerte natural[1].

Esta Hermandad comparte plenamente con la COMECE (Comisión de las Conferencias Episcopales de la Unión Europea) su consideración de que “el aborto nunca podrá ser un derecho fundamental…” porque “el derecho a la vida es el pilar fundamental de todos los demás derechos humanos”.

Esta Hermandad se adherirá a todas las iniciativas que se propongan desde la Conferencia Episcopal Española, y desde nuestra Diócesis, para evitar que se lleve a término esta resolución del Parlamento Europeo.

Por último, esta Hermandad eleva una oración a Nuestro Señor Jesucristo, que por mediación del Espíritu Santo se encarnó y se hizo hombre para salvarnos de la muerte, y acude como intercesora a Nuestra Madre de Loreto para que ilumine y fortalezca a todas las mujeres embarazadas, para que vean el amor de Dios manifestado en las criaturas que esperan. Y encomienda especialmente a todos los gobernantes para que las leyes que promuevan estén siempre a favor de la vida humana.

Nuestra Señora de Loreto en su soledad, ruega por nosotros.

En Jerez, a 23 de abril de 2024.


[1] Declaración del Dicasterio para la doctrina de la fe sobre la dignidad humana: Dignitas Infinita. 8/4/2024. Artículo 47

Comunicado sobre la celebración del Triduo Extraordinario

Desde la Hermandad nos encontramos preparando todos los detalles necesarios para la celebración del Triduo extraordinario en honor a Ntra. Sra. de Loreto, como clausura del Año Jubilar Lauretano, en la Basílica de Nuestra Señora de la Merced Coronada de nuestra ciudad.

Con carácter previo al inicio de estos cultos, el miércoles 8 de diciembre, la imagen de la Santísima Virgen será trasladada desde San Pedro, una vez finalizado el Pontifical de celebración de la festividad de la Inmaculada, a las 13:00 horas, utilizando el siguiente recorrido: calle Bizcocheros, Rotonda de los Casinos, calle Larga, Alameda del Banco, calle Eguilaz, calle Tornería, plaza Rafael Rivero, plaza San Marcos, calle Padre Rego, plaza de la Compañía, calle Francos, plaza San Juan, calle Oliva y calle Merced. La entrada en la Basílica se prevé a las 15:30 horas. En este traslado se contará con la armonización musical del Coro de Capilla San Pedro Nolasco acompañado del realejo.

El Triduo extraordinario se celebrará el miércoles 8, jueves 9 y viernes 10 de diciembre, comenzando a las 20:00 horas, con el siguiente orden de cultos: rezo del Santísimo Rosario, Letanías Lauretanas, Ejercicio del Triduo y posterior celebración de la Sagrada Eucaristía. El viernes 10, festividad litúrgica de Ntra. Sra. de Loreto, tendrá también lugar la celebración de la Función Principal de Instituto.

La procesión desde la Basílica hasta la Parroquia de San Pedro tendrá lugar el sábado 11 de diciembre, a las 16:00 horas, recorriendo el itinerario siguiente: calle Merced, calle Oliva, plaza San Juan, calle Chancillería, calle Puerta Nueva, calle Porvera, Alameda Cristina, Marqués de Casa Domecq, plaza Aladro, calle Zaragoza, calle Compañía de María, plaza San Andrés, calle Clavel, calle Palomar, calle Valientes, calle Bizcocheros, calle Morenos, calle Arcos, calle Doctrina y calle Bizcocheros. El acompañamiento musical en esta procesión de regreso estará a cargo de la Banda de Música Maestro Enrique Galán de Rota.

¡Maria, Reina y Puerta del cielo, ruega por nosotros!

Comunicado sobre la Ley de la Eutanasia

Este pasado jueves 17 de diciembre, el Congreso de los Diputados aprobó la proposición de ley que pretende convertir la eutanasia en un derecho y una prestación sanitaria.

Un Congreso que precisamente ha decidido legalizar la muerte por eutanasia, en plena oleada de mortandad por la pandemia del coronavirus, de manera acelerada en estado de alarma y evitando cualquier consulta o debate público.

La eutanasia, que se entiende como la actuación que causa la muerte a un ser humano para evitarle sufrimientos, es siempre una forma de homicidio. Porque implica que una persona da muerte a otra, ya sea mediante un acto positivo, o mediante la omisión de la atención y cuidados debidos.

Por tanto, desde un punto de vista médico, como jurídico, sociológico y moral, estas prácticas conculcan el respeto a la dignidad humana y su defensa en toda circunstancia.

Además, la legalización de la eutanasia precipita consecuencias extremadamente graves: las personas más débiles están más desamparadas; los ancianos y los enfermos se ven arrastrados a pensar que son menos dignos y valiosos; algunos pueden ser fácilmente eliminados sin su consentimiento, introduciendo así un factor de desconfianza en la familia y en los profesionales de la medicina.

Por eso, abordar el sufrimiento humano pretendiendo eliminar a las personas que lo padecen es, ante todo, un fracaso del sistema asistencial, pero también de la sociedad en general, que, lejos de suprimir a las personas débiles y sufrientes, debería eliminar su dolor, dedicándoles los mejores recursos disponibles, precisamente porque son los que más lo necesitan. Especialmente cuando estos recursos ya existen, son eficaces y constituyen a través de los cuidados paliativos de calidad, la herramienta que procura el trato digno que toda persona merece. Más aún cuando vemos continuamente que la normativa sobre dependencia, dirigida a estas personas más desamparadas, se incumple continuamente.

En este sentido, la Conferencia Episcopal Española, con fecha 11 de diciembre de 2020, ha hecho pública una declaración que se titula «La vida es un don, la eutanasia un fracaso», en la que entre otras cosas afirma: “acabar con la vida no puede ser la solución para abordar un problema humano”; así como “la eutanasia y el suicidio asistido son una derrota para todos. La respuesta a la que estamos llamados es no abandonar nunca a los que sufren, no rendirse nunca, sino cuidar y amar para dar esperanza”.

También la Congregación para la Doctrina de la Fe, con apoyo expreso del Papa Francisco, ha publicado la Carta «Samaritanus Bonus, sobre el cuidado de las personas físicas en las fases críticas y terminales de la vida». En ella se reafirma que la eutanasia es un crimen contra la vida humana y, como tal, un acto intrínsecamente malo, en toda ocasión y circunstancia, además de una grave violación de la ley de Dios. Asimismo, señala que toda cooperación formal o material inmediata a tal acto es un pecado grave contra la vida humana. E incluye afirmaciones tan significativas como la siguiente: «Así como no se puede aceptar que otro hombre sea nuestro esclavo, aunque nos lo pidiese, igualmente no se puede atentar contra la vida de un ser humano, aunque éste lo pida»

Por todo ello, esta Hermandad quiere manifestar que:

Defendemos la vida, toda vida humana, desde el momento de su concepción hasta la muerte natural, como un don sagrado, como el primero de los Derechos Humanos.

Defendemos la dignidad de todas las personas como un derecho inviolable, especialmente en las fases extremas de sufrimiento y muerte, y rechazamos todo acto contrario a ella.

Nos oponemos frontalmente a la tramitación de esta ley y solicitamos la detención de su tramitación, así como el pleno desarrollo de los derechos del enfermo actualmente existentes.

Requerimos leyes que protejan la vida humana, y respeten y promuevan su cuidado.

Reclamamos el desarrollo de los cuidados paliativos, que ayudan a vivir la enfermedad grave sin dolor y el acompañamiento integral y espiritual, a los enfermos y a sus familias.

Reafirmamos nuestra comunión con la Iglesia en esta y en cualquier otra cuestión de orden moral, a cuyo magisterio atendemos con plena obediencia.

En cualquier caso, invitamos a todos nuestros hermanos a perseverar y no perder la esperanza, pidiendo auxilio al que ha vencido al mundo, al Señor de la Historia, al Único que ya no muere más, al que conmemoramos estos días de su Natividad y recibimos como Pan del Cielo esforzándonos por brindarle un pesebre digno y fiel en nuestra alma y nuestro corazón.

Pincha sobre estas líneas y descárgate el Comunicado Oficial de Nuestra Hermandad sobre la Ley de la Eutanasia.

Gestión y cobro de las cuotas

Querido Hermano:

La Junta de Gobierno de la Hermandad ha decidido, en Cabildo de Oficiales, que a partir del próximo mes de enero, la gestión y cobro de los recibos de hermanos la realice directamente el equipo de Tesorería.

Por tanto, desde ese momento la cuota sólo se podrá abonar por medio de domiciliación bancaria.


Si todavía no se te pasan los recibos por el banco, por favor, ponte en contacto a través del WhatsApp de la Hermandad 639 645 072 o en el mail tesorero@loretojerez.com y en breve se pondrá en contacto contigo el Hermano Tesorero.


Si esta medida te supone algún problema o alguna dificultad, te rogamos que a través de estos medios nos lo hagas saber.

Gracias de antemano y un afectuoso abrazo en Nuestra Señora de Loreto.

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